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Sobre los acantilados de mármol

Sobre los acantilados de mármol resulta sugestiva tanto por el contexto histórico que la rodea como por el posible paralelismo que presenta con la realidad.   Ernst Jünger, “ uno de los grandes escritores y  personalidades del siglo XX” según el canciller alemán Helmut Kohl,  al que el socialista francés Mitterrand rindió homenaje en Wilflingen, publica esta novela en septiembre de 1939, causando un gran efecto. En las dos primeras semanas vendió catorce mil ejemplares. Era una crítica acerada al totalitarismo. Escrita bajo los dictados del sueño, es una alegoría casi con rasgos proféticos, que nos revela un camino de lo particular a lo general, de lo material a lo espiritual, del acontecimiento concreto a los principios intemporales. Situada en un lugar imaginario y en un tiempo incierto, respira un aire de nostalgia trágica desde el inicio: “Todos vosotros conocéis la profunda melancolía que nos sobrecoge al recordar los tiempos felices” que “terminaron súbita, inopina...

La ciudad de las damas

Teresa de Cartagena, nació en Burgos, en una familia de judíos conversos, aproximadamente en 1425. Puede que muchos no la recuerden, y otros tantos ni la conozcan, a pesar de que ha sido una gran mujer: la primera escritora en lengua castellana con nombre propio y la primera gran poeta mística de nuestras letras.  Estudió en la Universidad de Salamanca- sí, han leído bien, una mujer, estudiando, en la Universidad de Salamanca, y en aquella época: qué escándalo-, abriendo el camino a Luisa Medrano, la primera mujer en enseñar en una universidad europea (precisamente en Salamanca) y a Beatriz Galindo, apodada La Latina, mujer de gran curiosidad que dominó el griego, el latín, estudió medicina, y a quien se debe el nombre del barrio castizo La Latina en Madrid. Una vez recuperen el aliento, continuaremos con nuestra historia: la de Teresa, y la de tantas otras mujeres, que para cambiar el mundo solo necesitaron mostrar su inteligencia, valentía o capacidad de sacrificio. Muy pron...

La monja alférez con licencia para viajar

  << Nací yo, doña Catalina de Erauso, en la villa de San Sebastián, de Guipúzcoa, en el año de 1595>>. Así empieza mi biografía, superior en aventuras a la de cualquier pícaro o mortal.  Me conozco y lo reconozco: he sido una mujer de rompe y rasga, no quise ni tuve que pedir permiso a nadie para hacer cuanto se me antojara.   A los cuatro años fui internada en un convento. A los 15, me fugué de allí, a plena luz del día, ataviada como un hombre. Tres años después, en Sanlúcar de Barrameda, me hice pasar por grumete en un galeón. Me embarqué en un viaje sin fin, no exento de riesgos, y rico en lances de resultado incierto. Ansié conocer el mundo. Recorrí, entre tempestades y motines sangrientos, Venezuela, Ecuador, Chile, Argentina, Perú. El mundanal ruido me llevó al interior de una cárcel, y de mi misma; llegué incluso a ser condenada a muerte en uno de los exóticos países que visité. Me libré de milagro, con encanto y algo de suerte. Luché, como un...

Algo para recordar

Nos conocimos en pleno mes de julio, en un concierto de verano en la Fuente del Berro, en Madrid. Nos presentó una amiga en común, Eva. Lo primero en lo que me fijé fue en el brillo de tus ojos. Esa luz interior o chispa de vida que desprende el alma, y que asocio a nuestra tierra, Andalucía. Me quedé prendado al verte. Hacía más de un año que había perdido a Pilar, mi mujer, tras una larga enfermedad, y creí que no iba a recuperar el pulso. Hasta que te vi. En ese momento, recobré la ilusión de vivir. Allí estábamos, en aquellos agradables jardines, riéndonos junto a la estatua de Alexandr Pushkin , gran poeta ruso, novelista y dramaturgo. Y me vino a la mente uno de sus poemas.  Para A. P. Kern:   <<Recuerdo aquel instante prodigioso en el que apareciste frente a mí, lo mismo que una efímera visión igual que un genio de belleza pura. ... Y el corazón me late arrebatado porque en él nuevamente resucitan la inspiración y la divinidad y la vida, y el llanto y...